Ir al contenido principal

"La Reina del Sur" de Arturo Pérez-Reverte

Con 16 años, uno de mis profesores me recomendó leer "La Reina del Sur", hasta entonces yo no conocía la existencia de Teresa Mendoza, una de esas mujeres inteligentes que se abre paso en el mundo del narcotráfico. 

Si ya de por sí hay determinadas circunstancias donde ser mujer es complicado, ser mujer y llegar a ser tan reconocida en ese mundo liderado por hombres es algo totalmente extraordinario. 

Cada cierto tiempo vuelvo a este libro y nunca deja de sorprenderme. 
Y es que de Teresa uno siempre aprende, aprende de su fortaleza, inteligencia, frialdad y soledad pero a la vez aprende una mujer que hace todo lo que hace por defensa, por garra y por la inercia de vivir en un mundo que le ha arrebatado todo, hasta el miedo. 

Supongo que para dedicarte a algo así hay que tener más cabeza que cojones y entender que hasta para hacer el mal hay que saber, hay que leer y hay que tener interés en aprender de todo lo que te rodea. 
Esa es la principal enseñanza que me dio "La Reina del Sur" y la que me da Reverte con cada uno de sus libros, artículos y entrevistas. 

A los malos hay que escucharlos y leerlos atentamente porque aprendes cosas que jamás aprenderías con cualquier persona. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

"A veces me descubro niña"

A veces  me descubro niña que juega sin miedo a caer, que juega sin nada que temer. A veces y solo a veces me descubro niña que llora porque se acaba de perder y no encuentra consuelo que alguien le de. De vez en cuando descubro a una niña que se enfrenta al recelo de querer, porque alguien un día le dijo que era demasiado buena y que eso acabaría con ella. Pero no le importa, porque ella no lleva consigo la carga de perdonar a quien mal hizo No sostiene una conciencia que la culpe de todos los daños provocados por una ilusión que se quedó en vano. Siente que prefiere ser la inocente a la decadente, que prefiere ser la ingenua antes que la serpiente que se muerde con sus propios dientes. Que triste sería acabar siendo la risa que se alegra de la pena que imbuye a todos los demás

Desde la altura de la catedral de Florencia

Me he dado cuenta que las heridas del alma no tienen cura, que lo único que las sana es la firmeza del tiempo. Me he dado cuenta de lo efímero que puede resultar un beso y de lo eterno que se puede llegar a convertir su anhelo. Me he dado cuenta de todos los momentos que han acabado convirtiendose en recuerdos por culpa de malos tiempos. Me he dado cuenta del cariño que se desprende en un abrazo sincero, y en una mirada llena de deseo. Me he dado cuenta que el dolor a veces es necesario sentirlo para saber que estas vivo. Me he dado cuenta que una huida a tiempo siempre fue mas fácil que quedarte donde nunca te quisieron. Me he dado cuenta que el olvido es cuestión de tiempo. Me he dado cuenta que la fortuna la tiene quien sabe querer de verdad y no quien cree tener más. Me he dado cuenta que es necesario compartir la alegría para saber apreciarla con los demás. Me he dado cuenta que nunca se pierde cuando se ama con intensidad. Me he dado cuenta que el destino se encargará d...

Dejar pasar, saber perdonar.

Odio el tic-tac del reloj, odio las despedidas, odio ver como pasa el tiempo, y odio y odiaré siempre cada minuto y segundo que he malgastado en cosas que no valían la pena. Soy contradictoria, odio el rencor pero me cuesta aceptar el perdón. Me gusta el silencio pero me agota su destiempo. Encuentro el placer en el arte y en la música. Adoro cada sonido de las teclas del piano, de las cuerdas de una guitarra o de la voz humana. Admiro las pinturas de Miguel Ángel, y me fascina la escultura de Bernini. Hallo la felicidad en lo más simple que te puedas encontrar. Supongo que vivir es eso. No hay mayor contradicción que una misma. Ahora soy todo y después ya no soy nada. Hoy no valoro lo que tengo y mañana lloro la perdida del recuerdo. Estamos hechos de pedazos del ayer, de pasos mal dados y de huellas que dejan marca. Es por eso por lo que hoy soy lo que soy. Cada quien es cada cual y cada cual es cada quien. Todos cambiam...